Cerca del medio día de este miércoles, las camionetas que transportan la urna dejarán la ciudad para dirigirse a Osorno, lugar donde cruzarán la frontera en dirección a Bariloche y así iniciar un largo recorrido por
la Pampa argentina que los conducirá nuevamente a territorio nacional, particularmente a Puerto Natales, en la mañana del viernes 17 de julio. En adelante se desarrollará la visita en Magallanes hasta el sábado 18, que también contemplará la ciudad de Punta Arenas y Porvenir en Tierra del Fuego, con lo que concluirá
la Visita de Don Bosco a Chile. El siguiente país es Argentina.
Actividades de la tarde en el primer día
Las actividades desarrolladas en la tarde del martes 14 de julio en el Colegio de Puerto Montt resultaron tan intensas como las efectuadas en la mañana del mismo día. A eso de las 14.00 hrs. se inició la visita de los alumnos del Colegio de los diferentes ciclos y también se realizó un show musical de la banda de
la Casa de Acogida “Mamá Margarita” de
la Fundación Laura Vicuña. Un especial momento se vivió cuando uno de los miembros de esta casa dio gracias por la posibilidad de tener un hogar donde crecer y desarrollarse.
Posteriormente se puso en escena nuevamente
la Cantata a Don Bosco, esta vez teniendo como espectadores a alumnos de los ciclos superiores. Luego de ello, hubo un espacio para que las personas pudieran acercarse a la urna, venerar a Don Bosco y tomar fotografías.
El rezo del santo rosario ayudó a preparar el momento para la celebración de
la Eucaristía a las 19.00 hrs., presidida por el P. Inspector Leonardo Santibáñez y concelebrada por el P. Director de la presencia, Nelson Moreno, y los sacerdotes de la comunidad religiosa salesiana. Acompañó también el salesiano coadjutor Juan Carlos Alvial. Asistieron apoderados, alumnos, miembros de
la Familia Salesiana, amigos de Don Bosco, miembros de la comunidad educativa de las Hijas de María Auxiliadora encabezas por su Directora, sor María Isabel Guzmán, integrantes del gran Movimiento Salesiano, de la parroquia Cristo Salvador y sus cinco comunidades: San Antonio de Padua, San Sebastián, San Alberto de Crucero, Laura Vicuña y Cristo Salvador.
En su homilía, el P. Nelson agradeció al P. Inspector la posibilidad de que Don Bosco llegara a Puerto Montt, en circunstancia de que la ciudad no estaba considerada en los planes iniciales como escala de la peregrinación. Por otra parte, el P. Director resaltó algunos de los rasgos de Don Bosco, su anhelo y valentía para cumplir la voluntad de Dios; “siendo un huérfano se convirtió en un Padre de
la Juventud”, sentenció. También el destacó otra gracia particular entregada con
la Visita, la posibilidad de recibir la indulgencia para quienes participen de
la Eucaristía.

El P. Inspector también se dirigió a la asamblea y profundizó en el sentido de
la Familia Salesiana, de sus orígenes y del anhelo de Don Bosco de contar con un vasto movimiento que trabajara por la salvación de los jóvenes. Explicó el P. Leo que Don Bosco concibió la posibilidad de tener en
la Congregación miembros internos y externos, idea tan innovadora que no fue aceptada, y una vez que pudo, la puso en práctica inmediatamente, lo que dio paso a los Cooperadores Salesianos. El Provincial se refirió también al sentido de la peregrinación de Don Bosco: conocerlo mejor, una vez conociéndolo tratar de imitar su fe, su esperanza y amor para así trabajar como él. Concluyó el P. Leo animado a la asamblea a ser como Don Bosco y asumir el gran desafío, como Familia Salesiana, de ir al encuentro de la grandes necesidades actuales, especialmente aquellas que atañen a los jóvenes.
En las ofrendas fueron presentados varios signos: los estandartes de las comunidades educativas pastorales, la bandera chilena, imágenes de algunos santos salesianos y también fue leído un poema de la profesora Lidia Barrientos, que en unos de sus versos decía: “Las reliquias de Don Bosco que visitan Puerto Montt, nos indican que educar es cosa del corazón”.
Concluida
la Eucaristía fue presentada nuevamente
la Cantata a Don Bosco, que esta vez fue presencia por los apoderados. Posteriormente se dio paso a confesiones y momentos de oración, con lo que concluyó la jornada.