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Diseños para el pendón MJS Compartimos los diseños del MJS para pendón roller de 80 cm. de ancho por 200 cm. de alto
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Cagliero 11 - Julio Boletín de animación y formación misionera.
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Repensar la educación de la fe Reflexión en clave de "Notas de Pastoral Juvenil". Como Salesianos estamos adecuando el lenguaje pastoral de acuerdo a los nuevos contextos culturales, de manera que, más que hablar de “transmisión” hay que hablar de “iniciación a la experiencia religiosa cristiana”, aspecto que también la reflexión catequética latinoamericana reciente viene insistiendo. Esto, dada la constatación de los Fenómenos del secularismo en nuestra cultura occidental.
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Encuentro de reflexión y celebración mariana Bajo el título: "María, discípula que camina junto al Pueblo de Dios", compartimos una propuesta de encuentro y reflexión mariana, para llevar adelante en las diversas comunidades de acuerdo a sus ritmos y posibilidades en vista a la celebración de la Fiesta de María Auxiliadora.

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Buenas Noches


“Jilguero” por Carlos Vallés Un indio oyó en la selva el canto de un jilguero. Nunca había oído una melodía igual. Quedó enamorado de su belleza y salió en la búsqueda del pájaro cantor. Encontró a un gorrión. Le preguntó: “¿Eres tú el que canta tan bien?”. El gorrión contestó: “Claro que sí”. “A ver, que te oiga yo”. El gorrión cantó, y el indio se marchó. No era ese el canto que había oído. El indio siguió buscando. Preguntó a una perdiz, a un loro, a un águila, a un pavo real. Todos le dijeron que sí, que eran ellos, pero no era su voz lo que él había oído. Y siguió buscando. En sus oídos resonaba aquel canto único, distinto, ensoñador, y no podía confundirse con ningún otro. Siguió buscando, y un día a lo lejos volvió a escuchar la melodía que había escuchado una vez y que desde entonces llevaba en el alma. Se paró silencioso. Sintió la dirección y midió la distancia con sus sentidos alerta. Se acercó sigiloso como un indio sabe andar en la selva sin que sus pies se enteren. Y allí lo vio. No necesitó preguntarle. Lo supo desde la primera nota, sació su mirada con la silueta del pájaro cantor, y volvió feliz a su aldea. Ya sabía cuál era el pájaro de sus sueños. La voz del Espíritu es inconfundible en el alma. Nos quedó grabada desde que nuestro cuerpo fue cuerpo y nuestra alma fue alma. Y vamos por el mundo preguntando ignorantes: “¿Eres tú?”. Mientras preguntamos no sabemos. Cuando se oye, ya no se pregunta. Dios se revela por sí mismo, y sabemos que está ahí con fe inconfundible. Que no se nos borre nunca el canto del jilguero.   ¿Has escuchado esto alguna vez en tu corazón? ¿Cómo te has sentido?

Evangelio