Archivos Destacados

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Un plebiscito con el alma de Chile Ad portas de la presentación del texto oficial de la propuesta de Nueva Constitución, nuestro amigo y  colaborador Nello Gargiulo propone una reflexión que tiene como punto de partida su experiencia de  vida en Chile relacionada con un texto histórico del magisterio del Cardenal Raúl Silva Henríquez.
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Lectio Divina - XIX Domingo - Ciclo ‘C’ (Lc 12,32-48)

Pauta ofrecida desde la Pastoral Juvenil Salesiana, para realizar una lectura orante de la Palabra de Dios en este 19° Domingo del Tiempo Ordinario.

En el Evangelio de este Domingo Lucas nos ayuda a entender que poseer a Dios es el mayor bien que podemos tener. ¡Sólo Dios basta! Sin embargo, la comunidad cristiana fue poco a poco comprendiendo que era compartir sus bienes y lo que significaba, en definitiva, no tener miedo.

Padre Bueno, Que sepamos vigilar y compartir nuestros bienes Que te tengamos a Ti como nuestro único bien; que solo Tú nos bastes. ¡Sólo Tú! Amén.
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Diálogos de Espiritualidad Salesiana Propuesta de diálogo formativo ofrecido desde la Pastoral Juvenil Salesiana, para trabajar algunos rasgos de la Espiritualidad (adaptada para celulares). En este mes salesiano, démonos unos minutos para reflexionar.
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Solidaridad en Fratelli Tutti Presentación del P. David Rivera sdb., en el marco del II Ciclo de formación Teológico Pastoral.  

Recientes

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Boletín Misionero – Cagliero 11 – Agosto 2022
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Diálogos de Espiritualidad Salesiana
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Solidaridad en Fratelli Tutti
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Lectio Divina XVIII Domingo Ciclo ‘C’ (Lc12,13-21)
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Aguinaldo 2023
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Lectio Divina XVII DOMINGO Ciclo ‘C’ (Lc 11, 1-13)

Buenas Noches


La avaricia
Un avaro enterró su oro al pie de un árbol que se alzaba en su jardín. Todas las semanas lo desenterraba y lo contemplaba durante horas. Pero, un buen día, llegó un ladrón, desenterró el oro y se lo llevó. Cuando el avaro fue a contemplar su tesoro, todo lo que encontró fue un agujero vacío. El hombre comenzó a dar alaridos de dolor, al punto que sus vecinos acudieron corriendo a averiguar lo que ocurría. Y, cuando lo averiguaron, uno de ellos preguntó: “¿Empleaba usted su oro en algo?” “No”, respondió el avaro. “Lo único que hacía era contemplarlo todas las semanas”. “Bueno, entonces”, dijo el vecino, “por el mismo precio puede usted seguir viniendo todas las semanas y contemplar el agujero”. No es nuestro dinero, sino nuestra capacidad de disfrutar, lo que nos hace ricos o pobres.

¿Qué te dice el Señor al terminar el día?

Evangelio